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La clave no está en oír
sino en escuchar, ¿cómo lograrlo?
Por Barry Farber
Atender por teléfono no es tan fácil
como hacerlo cara a cara. Pero aunque tengas que hacer un montón
de llamadas en muy poco tiempo, lo único que nunca debes
olvidar es tratar de ganarte la simpatía del prospecto mediante
la compenetración.
Esta se logra sabiendo escuchar y motivando a
que tu cliente hable. (Algunas veces, conviene también un
poco de sentido del humor). Buena parte de quienes se dedican al
telemercadeo están tan concentrados en apegarse a su guión
que nunca escuchan las necesidades o deseos del posible comprador.
Sin embargo, con esta fórmula conseguirás que los
prospectos estén dispuestos a escuchar, lo que te llevará
a aplicar un método más eficiente para cerrar una
venta.
Ahí está
el detalle
La gente recibe llamadas de vendedores todo el tiempo. ¿Qué
puede distinguir a un vendedor por teléfono de los demás?
Su atención en este punto. Un detalle puede ser escuchar
sinceramente lo que dice el prospecto, o incluso enviarle una nota
de agradecimiento después de la llamada.
Una sugerencia en este sentido es preguntarle
al futuro cliente cuál es ahora su mayor desafío.
Muchas veces, la respuesta puede ser, "encontrar un método
más económico de enviar mi producto" esto dice
mucho acerca de tu empresa. Y habrá ocasiones en que se recibirá
una respuesta nada relacionada con lo que uno ofrece, como: "quiero
quitarme este dolor de espalda". Cualquiera que sea la contestación,
deja el teléfono y busca en un periódico, revista,
o Internet, cualquier información que puedas enviar al prospecto
con una nota que diga: "Espero que esto le ayude a vencer su
mayor reto. Lo llamaré pronto." Después, seguramente
serás el vendedor por teléfono con quien más
querrán tratar.
Confía en lo
que ofreces
La segunda herramienta más importante después de tener
amplios conocimientos sobre el producto que ofreces, es el entusiasmo.
Si existe cualquier asomo de duda de que tu producto no vale lo
que cuesta o no responde a lo ofrecido, los clientes se darán
cuenta. Lo notarán por la inflexión y el tono de la
voz. Desde luego, también lo contrario es cierto. Si crees
en lo que ofreces, también los prospectos creerán
en ello. Ellos tienen confianza en aquello de lo que les hablas
pues sabes lo que les estás diciendo. Y una vez que esto
quede claro, estarás en el camino para cerrar una venta.
Para elevar el entusiasmo, toma el ejemplo de
dos ejecutantes de primera línea, ya sea que trabajen en
tu empresa o sean líderes en el mercado. Cuando atravieses
por momentos difíciles, su entusiasmo y sus técnicas
te estimularán. También, llama a los clientes satisfechos
y pregúntales qué les gusta del producto que vendes,
por qué lo compran y qué ventajas obtienen. Ésta
es una buena técnica de seguimiento, y al mismo tiempo puedes
aprovechar esas respuestas para siguiente paso.
Convierte la negativa
en una venta
Es probable que los vendedores por teléfono hayan escuchado
todo tipo de objeciones: "No nos interesa", "Estamos
muy contentos con nuestro vendedor actual", "Es muy caro",
"Lo compramos por otros medios", "No tengo tiempo",
etcétera.
No rebatas esos comentarios; si lo haces, pierdes.
Mejor, has lo siguiente: cuando te pongan una objeción, has
una pausa. No te apresures a replicar. Escucha con sumo cuidado
y muestra empatía a tu cliente mediante comentarios como:
"Comprendo lo que siente" o "Me doy cuenta de eso".
Después, sácale jugo a los triunfos con otros clientes,
diciendo: "Muchos de mis clientes actuales opinaban lo mismo,
pero cuando se dieron cuenta del tiempo que ahorraron con nuestro
sistema, no salían de su asombro. Me gustaría saber
si podemos hacer lo mismo por usted." Por supuesto, agrega
tus propios comentarios. (Aquí es donde puedes usar las respuestas
que obtuviste de los clientes satisfechos con quienes hablaste en
el paso anterior).
Este método se ha empleado muchas veces,
y... sí funciona. Pero no servirá si lo haces por
rutina. Tienes que conocer las ventajas implícitas y explícitas.
Practica con esta técnica las veces necesarias para que acabes
por ser natural.
Ken Blanchard, conocido también como el
"Gerente de un minuto", una vez me comentó que
"en el mundo actual de los negocios cualquiera nos puede ganar
en precio. Muchos imitan el producto o servicio, pero algo que no
pueden hacer es quitarnos las buenas relaciones que hayamos cultivado
con nuestros prospectos y clientes".
Cuando los prospectos sienten que estás
diciendo la verdad, les encantará que los vuelvas a llamar
porque además, los sabes escuchar.

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