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Mide
tus fuerzas
Cómo
identificar las ventajas y desventajas competitivas de tu empresa
para sobrevivir en el mercado
Te has preguntado
¿cómo llegó el éxito en tu empresa o
por qué todavía no lo consigues? ¿Qué
puedes mejorar y cómo te tienes que asegurar o proteger de
la competencia?
Las respuestas
pueden no estar a simple vista tal como le ocurrió al propietario
de un restaurante quien, durante años, había pensado
que el punto fuerte de su negocio estaba en la presentación
e higiene de sus platillos. Sin embargo, cuando investigó
entre sus clientes más asiduos, se dio cuenta que estos apreciaban
el lugar por la salsa de la casa, creada por su chef, y las tortillas
hechas a mano.
Conocer las
fortalezas y debilidades de tu negocio te permitirá tomar
decisiones atinadas que deriven en el crecimiento de la empresa,
te decimos cómo detectarlas.
Durante el análisis,
al encontrar las debilidades, tómalo como el punto de partida
para detectar áreas de oportunidad: convertir esas características
débiles en retos a vencer para que tu negocio crezca.
En
qué fijarte
La parte financiera.
La capacidad financiera que posee el negocio para apoyar las inversiones
estratégicas es el primer punto que permitirá diagnosticar
las ventajas y desventajas de tu empresa. Si consideras que puedes
destinar un capital extra a desarrollar algunas áreas del
negocio, indudablemente puedes afirmar que tienes una ventaja competitiva
financiera.
El lado comercial.
Otro punto a revisar son las fortalezas y debilidades comerciales
de tu empresa. Esto se logra al definir el estado de tu negocio
respecto al mercado y a tus competidores. Por ejemplo, puedes tener
ventajas competitivas comerciales si cuentas con una red de distribución
más amplia que la de tu competencia; una mejor ubicación
geográfica; si la calidad de los productos está certificada
o si tus precios son más accesibles.
El mercado
demanda. Toma en cuenta que las ventajas y desventajas de tu
empresa siempre se definirán con base en el valor agregado
que el mercado demande, es decir, en los factores que distinguirán
a tu producto de los demás y que harán que el comprador
prefiera tus artículos sobre los de la competencia.
Por ejemplo,
para un restaurante ubicado en una colonia residencial de clases
alta y media alta, su valor agregado está compuesto por el
inmueble y su infraestructura (local de fácil acceso y altos
niveles de seguridad), combinado con calidad en los alimentos y
la atención del personal, así como un menú
variado.
Para un restaurante
de tipo fast food localizado en una colonia de consumidores de clases
media y media baja, el valor agregado es el resultado de sumar un
local accesible e higiénico donde el servicio es rápido
y los precios accesibles.
Las ventajas
y desventajas de cada negocio giran en torno a lo que el comprador
demanda, es decir, el mercado obliga al productor a realizar adecuaciones
que le permitan ofertar productos o servicios que el mercado necesita.
Asimismo, el productor obliga a quien quiera competir a hacer lo
mismo y mejorarlo, para así distinguirse del productor original.
La calidad
de producción determina. Existen también ventajas
estratégicas que se crean durante la producción de
un artículo. Si una empresa puede conferir más calidad
a los objetos que produce porque cuenta con una mayor capacidad
en maquinaria, o porque los estándares de excelencia con
los que trabaja son superiores, entonces tendrá un mayor
valor agregado en sus productos. Este tipo de ventajas se reflejan
también en las del tipo financiero, comercial y administrativo.
El mundo
administrativo. Las ventajas administrativas se refieren básicamente
a la experiencia acumulada que tenga tu negocio. Entre más
conozcas al mercado y la mecánica del rubro económico
al que perteneces, podrás tomar mejores decisiones. Y esto
es muy importante, pues la experiencia es algo que no se puede comprar.
Esta es una ventaja invaluable para cualquier empresa.
Todo negocio
tiene fortalezas y debilidades. En el caso de las primeras, lo importante
no es acumularlas, sino aprovecharlas para obtener de ellas el máximo
rendimiento.
En cuanto a
las desventajas competitivas, el reto está en convertirlas
en áreas de oportunidad para solucionarlas. Esto hará
que tu negocio crezca y se fortalezca.

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